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Junín, 1988

Ethel Barja Cuyutupa

Lo que esperas es una niña perdida saltando sobre un charco de agua, o la provocadora caída para explorar la gravedad, o un travieso intento por desviar los vientos para exponer tu cara a un olor extranjero, a la madera fresca, y a la música de esos grillos inquietos que cifran mensajes futuros a la distancia.

  

El núcleo de la realidad es una bestia anhelante. Su pelaje de ausencia cubre el firmamento por la noche, cuando te internas en el disfrute de la mirada dormida, cuando sólo puedes confiar en tu tacto, el sonido, y la temblorosa presencia de la materia respirando en tu nuca, y tú sólo quieres atrapar algo, cualquier cosa. Los objetos no se quedan quietos, anidan una suerte de movimiento hacia la superficie infinita, hacia su rostro real, hacia su incandescente geografía, hacia el sendero de sus aguas subterráneas.

 

Las criaturas mínimas esperan un mínimo paraíso con agua potable y un microondas. Visten colores brillantes para combatir el caos. Hacen sus propias leyes de resistencia, como las ranas ansiosas por la continuación de la especie. Ellas sienten la amenaza y van a su guarida. Huelen la corrección política y lamen sus heridas en las sombras. 

 

Nada se mueve sin propósito, pero el propósito es una habitación vacía, donde esconderse, donde anhelar una habitación colmada que te mantenga en ruta, y aquí estás otra vez en el persistente hiato del propósito, pero el propósito es una máquina de hambre, es un reloj que desafía tu presencia, negando el ensamblaje de tus piezas, y en este lado de la puerta crujiente maquinas cómo derrotar el propósito con la pose desnuda de tu cuerpo oscuro, con los temblores y alianzas de tu piel. ¡Mira qué poderosa! Por generaciones, tus ancestros han creado el espacio y el tiempo para que tus dientes y tus codos ocupen su fibra y no habitaciones desvencijadas.

Hope is Tanning on a Nudist Beach (2022)

 

 Originalmente escritos en inglés y traducidos por la autora al español.

La hora oscura se levanta en el recuerdo de todo lo que repugnas, como servirle a cualquiera de cualquier forma, aquí tú, cimarrona, en este segmento de la realidad. El sol, el mar, la arena una y otra vez, idéntica y distinta en frente de los cuerpos en transición silenciosa, las escamas, las cuerdas vocales en flor, la seda, y la inocencia dando vueltas.

 

Todo casi sincronizado y todavía en caos. ¿Te preocupan los recuerdos esquivos, la maniobra fallida que prueba que nada llega a la belleza, a lo completo, sin heridas? o contrariamente ¿temes cuán costoso es alcanzar la asimetría dichosa, la jubilosa disonancia interior del fuego de tus ancestros?

 

Rara vez viene a tiempo lo que eres realmente por ti para ti, pero quizás aquí es diferente. Bajo el sol, sin vestiduras, todos circunscriben sus intereses a la ráfaga de conocimiento que no viene de otra geometría que no sea de la medida de su piel sobreviviendo toda medida, y esperanza es sólo el nombre para las apariciones de quienes también han confiado en el movimiento de las estrellas, la dirección impredecible de los vientos, y el poder de la materia primordial a sus anchas.

 

Hope is Tanning on a Nudist Beach (2022)

 

 Originalmente escritos en inglés y traducidos por la autora al español.

Wandeo*

(De Travesía invertebrada, seguido de Wandeo, 2019)

 

 Another moment I would have

                    to come up with a name, a word

                    another world

                                                     Wong May

 

se han dispuesto los pies contradictorios

                          a marchar furiosos

entre las luces chispeantes

en la atmósfera enarcada

vestidos de ceniza

vienen a rasgar el arriba y el abajo

guía para el abatido obturador 

            asir completamente      la grieta

 ir tras los cinceles      

                    y abrir los nombres en las frentes

             parpadeos indefinidos

      sin postales de cartón

   arquitecturas interiores             

 incendian todo mutismo                         

en la vigilia de arterias enmarañadas

          Times Square ¿es un cuadrado de tiempo?

          o un escudero taimado con el puñal encendido

                      packing time squarely

               neat and cruel in the eye?

      -the lost I in a tic-tac quarrel-

pies contradictorios riegan diurnos

       sobre el asfalto caliente

                    la yema del violáceo 

                                        error

la distorsión del territorio

             hendidura en la visión

condición de la mirada

             nítida entre un bocado y otro          

tú y yo en la fuente de un Narciso de neón 

en los lados      opuestos      de la superficie

inútilmente pulida cada noche

florece la trenza brillante

la bujía en la lengua que despierta

        la estampida de bisontes

                     be-something?  

in multiple directions another and the same

               squared          time

               two     times  time?

               maybe four before, 

               an        era      now

que no es ira, sino era 

paso del hoy al ayer en el paladar

el era de ahora que gira

                 here and there in the leap

                         two times time

time’s insomnia 

 

vestigios rehechos en las pupilas

la ceguera que otea

en cada vuelta de madeja

abre sus brazos

a los pasos que no cesan…

 

 

*wandering+paseo: wandeo, también puede ser un verbo ya conjugado: “yo paseo”.

Día 27

(De Travesía invertebrada, seguido de Wandeo, 2019)

 

 

A veces viajar

es acariciar un avezado plumaje

y la altura de su vuelo

antes de tiempo.

Desear geografías prohibidas,

tocar líneas imaginarias

dentro y fuera de la culpa;

y de cuando en cuando

ver un cuerpo niño en la orilla,

en la bisagra perversa

de la esperanza y el miedo.

pro-videns

(De Travesía invertebrada, seguido de Wandeo, 2019)

 

 

esta oblación anticipada

de mí en la niebla

el minúsculo movimiento

en la profundidad de una calle

un hilo tibio

trémula alegría

del mero deseo de aparecer

acaso atajo

por la comisura…

en la pieza a medio…

por la algarabía de…

rerum novarum cupidi

sed de novedades

en mi vaso a penas

¿qué es eso rojo?

negación del todo tacto pleno

corte

e inicio de otra corriente

y hay quien se espera

como al fin de su viaje

en un pórtico de casa en pausa

entre el hiato y el nombre

bajo la lluvia

acaso atajo

por la comisura…

en la pieza a medio hacer…

ut sculptura poesis

(De Insomnio vocal, 2016)

El poema respira por sus manos

que no toman las cosas: las respiran

como pulmones de palabras

como carne verbal ronca de mundo

                                                                    Roberto Juarroz

 

 

Quiero persuadirme de esta opacidad,

la que abrazo como a un animal inocente.

Quiero persuadirme del gozne

que albergo en mi costado,

quejido del párpado piedra,

cerrado para siempre.

Esculpida en el temblor sin fondo, comprendo:

mi mármol es y no es su borde,

es todo él su cantera, es mi mueca erguida en la oscuridad,

es la mano en equilibrio sobre mis labios arqueados y secos;

mi mármol es la corriente de posibilidad sitiada detrás de una

oreja de piedra

que oye y ve hacia adentro el brillo tibio de esta materia.

Bifurcación de la mirada frente a la hora dormida,

la de los linderos afirmados,

la de los linderos por venir,

vibrantes en un concierto en movimiento

en el extremo de mi gesto suspendido

el de la pregunta multiplicada en la duración

mis ojos piedra cerrados son la cantera y su herida transversal.

Sombra

(De Gravitaciones, 2013)

 

temperatura ideal dicen

y yo espanto las moscas con el periódico amarillo

si sus ojos no se levantan

se ahogará la palabra orgánica

el cristal se hará hierro firme

prefiguración del barrote

hablaremos bajo

en letanía inerte que ya no significará nada

un insecto en la oreja

un ruido cualquiera

Vigilia

(De Gravitaciones, 2013)

 

1

 

las hojas ennegrecidas

señalaron el camino

ir por el fuego negado

en el crepúsculo y el alba

el buey respiraba lento

y su mirada madura

traspasaba nuestros párpados

 

hacer brotar los surcos

ver el tallo en nuestros pechos

la tierra

es una ubre en vela

ávida mandíbula 

orilla en la que jugamos

con el astrolabio de papel

 

2

 

parpadea tu retrato sin fondo                       

en la orilla de mi garganta                           

bajo el ritmo de este mortero                       

des-pier-to                                                    

el pálpito de la piedra         

entramado de voces que nombran                

                SE BUSCA                                                     

nuevamente el alimento 

que ya sin motivo

la madre prepara             

nutrirá la memoria                                       

y este grito

ají recién triturado                 

sonará más allá de sí mismo                        

 

rostro en  TV                                                                  

                SE BUSCA                                                                    

a esta hora que un niño 

se lleva la cuchara a la boca   

enumeras tus posesiones                                            

cicatriz en el costado                                                     

este no es Disney channel                                            

 

el suelo libera un silbido                                              

el espejo puesto para atrás                                           

el reloj enterrado                                                          

ningún servicio a la comunidad                                    

vengan con su llanto                                                   

es la hora del rito                                                         

talk show a las 21 horas.

La ronda fantasma

 

ayer escarbé con paciencia
no quiero encontrarte
en el cascajo
tu risa en el aire
con todos tus huesos
intocados


cayeron
luego de ti
otras
como esos pájaros
que caen en el invierno
con los picos rotos
y ya no alcanzan
las hojas frescas
de su trino

carne sin nombre
se consume
sus venas se vacían
y el juego sigue


se diluye el ánfora y gotea
el ojo cálido del cielo

¿hacia dónde señala
la historia vertical
del árbol
donde te ataron?

¿hacia dónde apunta
la metódica rigidez
de lo inerte?

¿quién me dirá
lo que indica
el oasis
de tu cuerpo?

háblame
ven
como antes
a despejar la noche
como quien despeja
el aire para mi vuelo

Caminantes

 

Costilla rota del tiempo geológico,

quiero ver otra vez los volcanes.

Hueso quebrado de la duración,

el polen enfermo no sabe a dónde ir.

Cruzamos cuando las venas

de la montaña acontecían nítidas,

cuando cruzar era un verbo inocente

de vientre rosado

y no éramos esos soles

colgados en la hoguera

sudando el silencio

que otro enhebra

para coser su tambor.

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